Dos almas que se aman más allá de todo edén. Un sueño hueco muere en la noche. Este beso plagado de avernos, esta caricia preñada de lavandas hurtadas a la piel que no se siente. Esta desnudez que nos encarcela en el canto de algún búho. Jadeo de cartón piedra, grito de yeso inerte por no transigir a la relente de la hierba. Mis senos que te esperan y te anhelan de carne como ellos, un bolero que se escucha y el letargo que por fin duerme y se queda, inmarcesible rosa de pétalos caídos bajo la furia de mis poros, junto a tu presencia enarbolando tules en el espejo prendado del zarcillo que brilla en la cercana lejanía de la nada… © Juan José Mestre
1 comentario:
Esto es una maravilla!!! no me canso de decirlo.
Te felicito Juanjo, de todo corazón.
Besos, Migdalia
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