miércoles, diciembre 28, 2011
LA NECESIDAD DE TRASCENDER
jueves, diciembre 22, 2011
ILUSIÓN EN RENOS Y TRINEOS
jueves, diciembre 15, 2011
miércoles, noviembre 30, 2011
jueves, noviembre 24, 2011
miércoles, noviembre 23, 2011
sábado, noviembre 19, 2011
viernes, noviembre 18, 2011
LA FRAGILIDAD DE LA ROSA
jueves, noviembre 17, 2011
martes, noviembre 15, 2011
TODO ESTÁ COMO DEBIERA
lunes, noviembre 14, 2011
domingo, noviembre 13, 2011
sábado, noviembre 12, 2011
viernes, noviembre 11, 2011
NANA PARA UNA MIRADA
jueves, noviembre 10, 2011
LA LIBERTAD EN CÍRCULOS
martes, noviembre 08, 2011
SIMIENTES DE AUSENCIA
lunes, noviembre 07, 2011
domingo, noviembre 06, 2011
sábado, noviembre 05, 2011
sábado, octubre 15, 2011
jueves, septiembre 22, 2011
martes, septiembre 13, 2011
jueves, septiembre 08, 2011
Un vals y algunos recuerdos
lunes, agosto 22, 2011
sábado, agosto 20, 2011
martes, agosto 16, 2011
viernes, agosto 12, 2011
Voz en elipsis
Palabra a palabra
hebra muda
en la incomprensión
del hombre
se muere el amor
se muere el odio
se muere el mundo
a cada instante
© Juan José Mestre
jueves, agosto 11, 2011
Su nombre era Alma
Su nombre era Alma. Ni siquiera recuerdo cómo es que lo recuerdo. Ha pasado tanto tiempo desde aquel mediodía en que nos conocimos…
Golondrina que vuelve al norte, sólo fue eso: un fugaz intento de amor entre equinoccios, el sabor de sus labios en mi boca, un leve rozar de sus senos contra mi pecho y la fragilidad de sus brazos forjando mariposas en mi cuello.
Desesperanza en sus ojos negros, suave hojarasca que anuncia marzos que agonizan, su trémula voz adolescente fue nada más que una canción de adiós, trunca cadencia de una promesa balbuceada de regresos, acorde inconcluso por el paso de un tren ignorante de todo, reclamo de ausencia, memoria de paso, un ulular de melancolía en los rieles centelleantes de sol y de congojas.
Fue un amor de minutos y una infinitud de eternidades. La brevedad de varias vidas enajenadas por la certeza del imposible.
Una sonrisa tenue se dibujó en la levedad de su boca. Debo irme, me dijo, justo cuando el sol se escondía detrás del andén de las épocas.
Las violetas, ocultas por el verdín que imploraba su paso acariciante, se entregaron a la muerte más dulce para que pudiera regalarle un ramillete. Un instante hecho sinfín de azul duró la despedida.
Aún recuerdo su paso hendiendo el tedio sobre los generosos durmientes mientras yo quedaba, inmóvil, con el Alma en la boca.
© Juan José Mestre
sábado, julio 30, 2011
viernes, julio 29, 2011
jueves, julio 28, 2011
miércoles, julio 27, 2011
NUDOS
Mis manos
aparentes hacedoras
del remilgo
concretan
en el frío acaecer
del día
una quimera
una súplica
o un ocaso
(luego
lo irremediable
en la crispación
de los símbolos)
© Juan José Mestre
FOTO: http://mitribuurbana.zonalibre
lunes, junio 27, 2011
viernes, junio 24, 2011
FETICHE
Nada como tus pies
desnudos. Fetiche
sagrado, nácar
jugueteando entre
mis piernas.
Monte de venus
dibujando ardores
en la mesa tendida.
Todo es juego para
la noche en la ventana.
Se derrama el vino,
corre por vello y tus muslos...
la embriaguez
alcanza el clímax:
la noche se entreteteje
entre tus senos de plata.
© Juan José Mestre
jueves, junio 23, 2011
PROSA UNÍVOCA
martes, junio 21, 2011
TRINI QUE TE LLAMAS TRINI
A Trini Martínez
Trini que te llamas Trini,
mujercita de manos infinitas,
...alma de lirios y azucenas,
naturaleza en tus ojos,
río de versos,
jacarandá sonriente
en los labios del alba.
Trini que te llamas Trini,
arrullo en las nubes,
canción de cendales
y neblinas
para esbozar una flor
que opaque lo grisáceo,
trova de los vientos:
Trini que te llamas Trini…
© Juan José Mestre
mujercita de manos infinitas,
...alma de lirios y azucenas,
naturaleza en tus ojos,
río de versos,
jacarandá sonriente
en los labios del alba.
Trini que te llamas Trini,
arrullo en las nubes,
canción de cendales
y neblinas
para esbozar una flor
que opaque lo grisáceo,
trova de los vientos:
Trini que te llamas Trini…
© Juan José Mestre
sábado, junio 18, 2011
DESOLACIÓN DE LA PLUMA
...Hoy, 18 de junio del año del Señor 2011, declaro y manifiesto que el único suceso fehaciente que pude comprobar es la niebla tenaz creando duendes en la imaginación furtiva de un cielo abjurando pájaros. Lo demás, hechizo desguarneciendo sueños, no es más que una luna roja en mitad de la mañana. Desorbitado, el ser se convierte en aquelarre desmedido por la pena. Algún que otro fantasma cruza la calle y se parece a uno de mis muertos. No queda nada por mirar, salvo el etéreo dulzor de un trivial beso que una pareja intenta sólo para saber si todavía siente el frío de sus labios. Describir la nada es justamente eso y no otra cosa. Bien podría convertirse esto en una hoja en blanco. Vacío; tules de un horizonte interno que busca refugio en algún espejo esmerilado. Nulidad de los sentidos que, por absortos, están atentos para captar la doliente clausura de los soles. Juan de Patmos grita revelaciones que el paisaje crepuscular del mediodía desmiente en mis retinas. Apático, abandono la tarea de escribir. Tal vez, dentro de esta cuadrícula que es mi existencia, todavía quede una brizna de luz para mañana.
© Juan José Mestre
martes, junio 14, 2011
HOY
Hoy es un día frío. Igual que aquel otro. Hoy no se hace nada más que recordar esa entelequia llamada muerte. Nada ni nadie puede decirme lo que siento: solo es una nostalgia suave, dulce, de miradas perdidas, de manos que se alejan, de puños apretados de impotencia, de lejanías y de sueños incompletos, llantos y risas, campanarios quelflorecen en un réquiem de repiques. El sol es una mortecina luz muy cercana a un pobre vislumbre apocalíptico.
© JUAN JOSÉ MESTRE
miércoles, junio 08, 2011
NO ME PIDAS
Sal es el único sabor que mi desnudez
puede brindarle a la suavidad de tu lengua:
lame esa llaga lujuriosa y báñala
con la tersura de tus senos.
Arrastra tu pubis hacia el barro de mi entraña.
Llora, después,
el placer de haber caído.
© Juan José Mestre
lunes, junio 06, 2011
LUNES
La llovizna es casi un fantasma desvaído en el estertor de la noche
Los perros, curiosamente, se llaman a silencio en la doliente niebla urbana, llanto primerizo del otoño, cubre los rostros apurados por el frío y las prisas de la hora. Nada más frío que la brisa intemporal casi en el origen de lo eterno. Los árboles lloran su quietud inerme.
© Juan José Mestre
domingo, junio 05, 2011
DECAPITADO
Ni músculos, nervios;
unos quebradizos huesos.
La cabeza inerte cuajando
lombrices sostienen
lo que resta de vida
hasta la imperiosa disolución.
© Juan José Mestre
unos quebradizos huesos.
La cabeza inerte cuajando
lombrices sostienen
lo que resta de vida
hasta la imperiosa disolución.
© Juan José Mestre
lunes, mayo 16, 2011
LA VIDA PERTINAZ
La crisálida quiere abrirse;
usufructo de colores,
escuálida negación
del reposo, estalla
en un azul casi mareado
la porfía con las alas.
© Juan José Mestre
lunes, mayo 09, 2011
CORTINAS DE OCASO
Un piano, la levedad del crepúsculo liando sombras en tintes de exilio, un sauce con sus últimos sollozos en la desnudez de la hierba aniquilada, nuestros ojos sin hallar el horizonte...
(telón)
El teatro retraído del poniente enrojece con el negro irremisible de los maderajes huérfanos de estrellas.
(las notas del piano son apenas un martilleo sordo)
© Juan José Mestre
(telón)
El teatro retraído del poniente enrojece con el negro irremisible de los maderajes huérfanos de estrellas.
(las notas del piano son apenas un martilleo sordo)
© Juan José Mestre
lunes, mayo 02, 2011
HIPOGEOS
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martes, abril 26, 2011
SIEMPRE ESTUVISTE EN MIS BRAZOS
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martes, abril 19, 2011
PANIC ATTACK
Te despertás con toda la ansiedad bullendo en tu sangre. El cuerpo tiembla, todo es inasible, tu cabeza vuela proyectando imposibles, te levantás: el piso se mueve, las piernas no te sostienen, el sudor y las palpitaciones crecen, te caés te caés te caés. Llegás a duras penas a la puerta del dormitorio. Ya estás a salvo. Abrís la puerta en medio de temblores. Se aparece un abismo de treinta centímetros. El cuerpo comienza a retorcerse. Las piernas se te doblan. El terror y la impotencia te arrancan un grito. Alguien corre en tu ayuda. Ya está. Desayunás y te medicás. Ahora está todo bien. Todo tranquilo. Respirás hondo. El placer de no sentir miedo es inefable. Sí, todo está bien. Hasta el próximo episodio.
© Juan José Mestre
lunes, abril 18, 2011
YERBABUENA
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sábado, abril 16, 2011
PROSA EN FUGA
Huir de lo esperado. Convertirse en esclavo de lo imprevisto. Besar los labios distantes de un planeta. Creer que la noche es algo más que un sueño huraño que alientan las sombras. Sentir el encanto de andar sin rumbo con la lluvia penetrando verbos olvidados. Ver en los árboles el remedo de la súplica inmóvil de lo ... que no será escuchado y creer todavía en el mañana. Ser un errante de la espera y no declinar las apetencias de ilusiones. Recorrer las olas en busca de sirenas. Oír sus cantos y sucumbir ex profeso en las ineluctables sugestiones. Fantasear con la música del viento entre violines. Ser libre a pesar de todas las cárceles. Derrumbar celdas y abrir infinitos. Franquear umbrales sin preocuparse por los escollos, descubrir que todo es inciertamente bello.
© Juan José Mestre
jueves, abril 14, 2011
IMÁGENES
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miércoles, abril 13, 2011
LAS GRIETAS
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martes, abril 12, 2011
COMO JAMÀS TE ADORARON
Quisiera que sepas mi secreto, simple, llano, una brisa efímera que en verano eriza la piel por un instante: como jamás te adoraron dioses paganos u oficiales, hice un altar con las ruinas del amor que nos brindaron aquellas olas mansas.
Castillo de arena que la marejada nocturna arrasará, se yergue conciente de su precario acaecer. Quizá, lo único que recuerde su existencia, sea la caracola milenaria que tus manos pusieron en las mías para que no viera el llanto dibujado en imposibles, absurdas evasivas del fervor cuando se niega.
Cubierto con las nubes de la oscura puesta que tus huellas ensalzaban -en el capricho de la grava sumisa a su destino de bordarlas-, fui oscureciendo mi ser mientras la memoria jugueteaba con ese dispar deseo de olvidarte sin poder.
La cruz del sur penetraba el abismo de mi pecho en un baldío destello que sólo hacía de mí antimateria deseando la muerte en todos los universos que puedan existir.
Después, el alba trajo luces nuevas que la mar embebía de misterios que no estaban hechos para mí.
© Juan José Mestre
lunes, abril 11, 2011
PORQUE HAY SANGRE Y HAY PALABRA
Porque hay sangre y hay palabra,
pero también verbo y calaveras,
por la desidia y la injusticia,
mas desde luego por el amor y las espinas,
por la flor que se empeña en el desierto,
la luz que se esconde debajo de lo oscuro
y la ausencia y las llegadas,
en el hervor de un guiso perplejo de tanta agua
y porque tengo hambres que no cesan,
gritos que convertir en versos,
escribo con el nudo esencial
de la bronca en la garganta
este poema incierto que nada calma.
© Juan José Mestre
domingo, abril 10, 2011
DE DOMINGOS
Con el sol disparando argento y oro
escurre el tiempo la mañana
despaciosas las nubes para encontrar
quién sabe qué horizonte
en un cielo que regatea calmoso sus azules
© Juan José Mestre
escurre el tiempo la mañana
despaciosas las nubes para encontrar
quién sabe qué horizonte
en un cielo que regatea calmoso sus azules
© Juan José Mestre
sábado, abril 09, 2011
FLOR DE AZALEA
La dulce lluvia enjuga nuestras lágrimas de aserrín macerado en amnesias. El cielo, cómplice de olvidos, se distrae dibujando grises. Un rosal yermo de matices intenta la inútil mutación hacia el ensortijado muro de la hiedra detenida. Nada queda del amor. Sólo la maraña de caminos paralelos que la azalea ha entramado con el arcano vulnerable a los recuerdos decadentes. © Juan José Mestre |
viernes, abril 08, 2011
EL ANÓNIMO
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miércoles, abril 06, 2011
ENUNCIACIÓN DE ABRIL
© Juan José Mestre
martes, abril 05, 2011
EL POETA Y LA LLUVIA
Abocado a la ímproba tarea escribir sobre la lluvia, olvidó las ventanas y el temporal, que se eternizaba en la penuria del desastre, seguía su derrotero cruel, orgiástico estampido líquido sobre los inundados. Mientras la lucha por sobrevivir pasaba por la cabeza de hombres y animales –irracionales unos y otros, víctimas de la política en su desidia y del clima desbocado por lo humano-, él continuaba garrapateando versos fútiles a una lluvia que ya no era ni mansa ni alimentaba bohemia alguna.
eres bella
como la lluvia bella
ozono de amor
entre las azucenas
Y así seguía, ensimismado en la belleza, sin percatarse de lo monstruoso que pueden ser los elementos desquiciados.
¡vestal líquida!
piadosa virginidad en los rostros,
delicioso maná para saciar
la sed fogosa de los labios
y la ardiente lascivia de las lenguas…
Escribía sin parar, apremiante impulso hacia esa bucólica perfección del verso. Lo distrajo por un instante una gota inesperada sobre el papel y una pátina húmeda que se deslizaba debajo de sus suelas. Pero no se detuvo.
© Juan José Mestre
lunes, abril 04, 2011
CRETENSE
CRETENSE
Cancerbero y Minotauro
giran y giran cual cofrades
del mito que se hace real
mi alma desalmada
observa con deleite
el prodigioso juego
de las volutas del humo
que /danzando/ veneran
las cenizas de Ariadna
junto al hilo para no alcanzar
© Juan José Mestre
viernes, abril 01, 2011
DE PIAGET, OLIMPO Y UNIDAD
El día en que me volví abstracto fue el más feliz de mi vida. Nadie que me viera, que sospechara siquiera de mi presencia, que osara imaginarme, que me juzgara por mis ideas o por mis obras, mis vestiduras o el color de mis ojos. Nadie, tampoco, que emitiera dictamen acerca de mi lucidez mental o mi locura, mi alegría o mi tristeza. Es que no era circular, cuadrado, oblongo o informe. Me había convertido en un profundo ensimismamiento que, a la larga, implicaba la más absoluta libertad a la que alguien puede desear. Recuerdo que me decidí por la quietud. Así estoy, desde el momento en que mi memoria dejó de registrar el tiempo. Esto tampoco es poca cosa: ahora, sólo me preocupan los colores de los dos crepúsculos, lo inmenso de la nube portadora de agua fresca y este cielo del que soy parte.
© Juan José Mestre
jueves, marzo 31, 2011
DAMERO
Lánguidas horas en medio de dos esperas. Café, el diario que siempre dice lo mismo, un alfil jugueteando entre los dedos, miradas huecas en la suavidad de un vacío, el bar que cobija soles inseguros de un invierno como tantos, la gente adormilada en un sopor lleno de morriñas, nada por hacer aunque las prisas se acrecienten, muerte matutina del sol, abismo que se abre con el rumor de las voces que nada dicen…
© Juan José Mestre
martes, marzo 29, 2011
DAFNE
Tus senos generosos. Tu pubis de naranja. La calma de tu espalda. El inquietante palpitar de tus muslos en la faz oculta de la luna. Esa serena armonía de tus manos durmiendo sobre mi pecho. La curva de tus bordes sobre el vacilante espejo de una flama. Las sombras pudorosas. Lo terso de tu piel sobre la rosa negra del ensueño. Y el amor. Siempre el amor derramándose junto al rocío pletórico de albahacas.
© Juan José Mestre
lunes, marzo 28, 2011
AZULEJOS
baldosas rotas,
maná agrio:
descalzos los pies y el aliento
buscan el cielo
sin advertir el percal
que lo niega;
tierra de ensueños no hay:
el cosmos embrollado
en la almendrada delicia del anarquismo
no convence a nadie con sus estrellas;
el último de los pájaros
parece haber hallado el rumbo
hacia el único punto vital que se divisa;
en un resquicio de la nada
encuentra un átomo y lo picotea
cuando el mosaico de un sol bizantino
se quiebra en mil fulgures opacos,
discontinuos;
la pesadumbre del armiño
es un avatar inesperado:
no logra comprender
que lo blanco ya no existe…
(solitario, observo que mi sombra
se pierde en el sarro calcáreo del declive)
© Juan José Mestre
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