
Aborrezco al cielo
-blasfemo, despiadado-
iconoclasta del azul,
lo rompo en mil crespones,
destruyo la belleza y me solazo
en el hedor de flores muertas;
odio por el odio mismo,
maldigo al sol cuando aparece
y a la noche porque me deja huérfano:
no me importan deidades o humanos;
un tufillo a irrealidad encuentro en ambos.
En el clímax de la desolación,
esta siniestra debilidad de mi ánimo
hace que hinque las rodillas, bese la tierra árida
y ponga los brazos en cruz para que mi llanto
apague los fuegos del infierno.
© Juan José Mestre
1 comentario:
"...maldigo al sol cuando aparece
y a la noche porque me deja huérfano..."
Por tomar unos versos de esta intensa poesìa tuya, he tomado estos...
¡Muy buen trabajo, Juanjo!
Cris
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