miércoles, mayo 05, 2010

A ESO

A esa aventura cotidiana de inventarnos la jornada, a la cuerda que se tensa al pasar los minutos devenidos en estanques desbordados, a esa aventura cotidiana de ser uno mismo en medio de la multitud sin forma, a todos los llantos sollozados sin permitirnos lágrimas en los ojos, a esa valentía arrancada de golpe a las entrañas, a esa locura terminante que acusa el impulso vital de cada día: a eso le llamamos esperanza.


© Juan José Mestre

2 comentarios:

Sílice dijo...

¿o resignación...?

Un saludo.

Inma

Graciela dijo...

MUY BUENO JUAN JOSÉ, ME GUSTÓ MUCHO TU ESCRITO. TE MANDO UN ABRAZO.