viernes, noviembre 12, 2010

CORREDORES

 




 
El silencio audible de la brisa esparce sus aromas por la casa. En su quietud, las paredes trasuntan vida, sea ella ficticia o real. Lo de “ficticia” es un decir, una mera afectación de lo positivo, esas realidades paralelas que tanto se parecen y son diametralmente opuestas. Esas tragicómicas  escenas que se dibujan en el vacío desamparo de sus corredores.  Nada es tan parecido a un universo. Nada es tan semejante a los fantasmas.








© Juan José Mestre



jueves, noviembre 11, 2010

SI ME ESCUCHAS

 








Si me escuchas, el viento te develará mil susurros. Si me escuchas estaré en la música azul de un sol recién nacido. Si me escuchas, tendré mis labios prestos a libar el néctar de un fonema para  trocarlo en mantra de luz sobre el estanque. Si me escuchas, se acabarán las palabras y todo estará ahí, en tus oídos.





© Juan José Mestre



miércoles, noviembre 10, 2010

SIEMPRE HABRÁ UNA NOCHE

 

no importa
lo largo
que sea el día…
siempre habrá
una noche
para cobijarme.



© Juan José Mestre

martes, noviembre 09, 2010

PRESUNCIÓN


La rutinaria espera
ha comenzado
Nada presume
un cambio
(Nada dice
que el día
vaya
a terminar
de otra forma)



@ Juan José Mestre

lunes, noviembre 08, 2010

NOVIEMBRE


Noviembre gris, temprano hacedor de vientos y tormentas veraniegas, lúgubre alegría que acompasa las pachorras dolientes de un mundo que camina por sendas tenebrosas, sin rumbo aparente pero con destino cierto. Noviembre en las retinas y este vacío esencial que abarca todo el ser casi entre sombras.


© Juan José Mestre


viernes, noviembre 05, 2010

METAMORFOSIS


Una súplica
un lamento
un fresco
renacentista
que suaviza
de colores
la mañana
/el sueño impar de una noche serena
ahora es todo murmullo y trajín
vibrando en los rosales/


© Juan José Mestre


jueves, noviembre 04, 2010

EL SUDOR




El sudor,
la sangre,
la trabajosa enjundia
que ofrendamos cada día,
el construir la vida
con el esmero invariable
de la hormiga, nos humaniza.
Un canto gregoriano y la nostalgia
esperan su turno
y el rosal llora la casa ahora vacía.
Nada más obsceno
que los muros
de una casa derruida.


© Juan José Mestre

miércoles, noviembre 03, 2010

AMANECER


Esa intersección de la mañana con las últimas sombras de la noche, la intensidad del frío mixturado con el sereno, el perfume de los sueños aún frescos, el canto resignado de los pájaros adormilados, el espejismo de una rosa llorando su terciopelo blanco, las lobreguez del humus salpicada de retoños, y, por fin, el vellocino que aparece por el Este, justo desde la casa de Aries.



© Juan José Mestre


martes, noviembre 02, 2010

LA MUERTE


Alejada de todas las liturgias, entroniza cada una de las ausencias en su perverso y bien amado  reino del recuerdo. Los rostros, las miradas,  las caricias se nublan en sus dominios de pérdida sin matices. Incógnita final, se aleja con su botín de pasado y nostalgias. Nada más obsceno que ver las paredes de una casa derruida. Es algo que repugna, que estremece. Tal vez por la evidencia de tener por perdidas todas las batallas.


© Juan José Mestre


lunes, noviembre 01, 2010

MARIINO

Capricho de mar
el no traerte a mis playas    

-lento sollozo sin aliento-
preñez en gris  y simulacro
de ensueño entre dos cielos

Si tan sólo mis lágrimas
llegaran al refugio de tu ausencia
el plenilunio quedaría completo 
y (tal vez) el final de estos versos


© Juan José Mestre